¿Qué es la tregua olímpica?: de la invasión rusa antes de Beijing 2022 a los bombardeos de EEUU a Venezuela en la previa de Milano-Cortina 2026
A pocas semanas de que la llama olímpica ilumine los Dolomitas para los Juegos de Invierno Milano-Cortina 2026, el ambiente deportivo se ve, una vez más, empañado por la geopolítica. Mientras los atletas ajustan sus esquís y afilan sus patines, el mundo debate sobre la ética, los reglamentos y la doble vara del Comité Olímpico Internacional (COI).
La reciente ofensiva militar de Estados Unidos sobre Venezuela ha encendido las alarmas, trayendo a la memoria la invasión rusa a Ucrania en 2022. Sin embargo, aunque la violencia es similar, la reacción del organismo rector del deporte mundial promete ser diametralmente opuesta. La clave técnica reside en un concepto milenario: la Tregua Olímpica.
El espíritu de la Ekecheiria: ¿Qué es la Tregua Olímpica?
Para entender el conflicto actual, debemos remontarnos a la Antigua Grecia, al siglo VIII a.C. La tradición de la «Ekecheiria» (mano quieta) fue instaurada para garantizar que los atletas, artistas y sus familias pudieran viajar seguros hacia y desde Olimpia, cruzando territorios a menudo hostiles.
En la era moderna, el COI revivió esta tradición en 1992, y actualmente es ratificada por la Asamblea General de las Naciones Unidas antes de cada edición de los Juegos. En términos técnicos y reglamentarios, la Tregua Olímpica tiene una vigencia específica: comienza siete días antes de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos y finaliza siete días después de la clausura de los Juegos Paralímpicos.
Durante este periodo, se insta a las naciones a cesar las hostilidades para permitir que el deporte sea un puente de paz.

Beijing 2022: la invasión de Rusia en tiempos de tregua
El caso que sentó la jurisprudencia moderna más severa ocurrió hace cuatro años. El 24 de febrero de 2022, tropas rusas iniciaron la invasión a Ucrania.
En ese momento, los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing habían terminado (20 de febrero), pero los Juegos Paralímpicos estaban programados para comenzar el 4 de marzo. Técnicamente, el mundo se encontraba dentro de la ventana de protección de la Tregua Olímpica.
El COI, presidido por Thomas Bach, actuó con una rapidez inusitada. Al considerar que Rusia había violado sagradamente la tregua firmada ante la ONU, se recomendó la prohibición de atletas rusos y bielorrusos, la eliminación de sus banderas e himnos y la suspensión de relaciones con sus comités olímpicos nacionales. La violación del tiempo de tregua fue el argumento legal perfecto para una sanción política devastadora.
Milano-Cortina 2026: Estados Unidos y un bombardeo fuera de la tregua
Llegamos al escenario actual, enero de 2026. Los bombardeos de Estados Unidos sobre territorio venezolano han conmocionado a la región. Sin embargo, desde las oficinas de Lausana, Suiza, el silencio es estruendoso.
La diferencia fundamental es el cronómetro. Los Juegos de Milano-Cortina 2026 inician oficialmente el 6 de febrero. Esto significa que la Tregua Olímpica entra en vigor recién a finales de enero (el 30 de enero, para ser exactos).
Al ejecutar sus operaciones militares en las primeras semanas de enero, Estados Unidos ha actuado, cínicamente o no, fuera del periodo protegido. Bajo la lectura estricta de la resolución de la ONU y el reglamento del COI, Washington no ha violado la tregua, porque esta aún no ha comenzado. Este tecnicismo temporal es el escudo que permite a la delegación estadounidense (Team USA) prepararse para desfilar en Milán sin el temor a las sanciones que aislaron a Rusia.

¿El COI podría sancionar igual a Estados Unidos?
Aunque el tecnicismo del calendario «exonera» a Estados Unidos de violar la tregua escrita, el COI posee herramientas en la Carta Olímpica para sancionar a cualquier Comité Olímpico Nacional que actúe en contra de los valores fundamentales del movimiento, como la dignidad humana y la paz, independientemente de las fechas.
El COI sí podría sancionar a Estados Unidos bajo el argumento de que sus acciones militares manchan la imagen del movimiento olímpico y perturban la paz global necesaria para la celebración de los juegos. Existe un precedente moral para exigir estándares éticos más allá de los 7 días previos al evento.
Sin embargo, la realidad política indica que no lo harán. Las razones son de peso pesado:
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El factor económico: Las cadenas de televisión estadounidenses (NBC Universal) aportan un porcentaje masivo de los ingresos del COI por derechos de transmisión.
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Los Ángeles 2028: Estados Unidos es el anfitrión de los próximos Juegos Olímpicos de Verano. Sancionar al país anfitrión a dos años de su evento es una pesadilla logística y diplomática que el COI no está dispuesto a enfrentar.
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El peso geopolítico: A diferencia de Rusia, cuya influencia en el comité ejecutivo es limitada, la influencia occidental en las estructuras de poder del deporte es hegemónica.
Mientras los habitantes de Venezuela sufren las consecuencias del conflicto, en Milán y Cortina d’Ampezzo, el show debe continuar. La Tregua Olímpica, diseñada para proteger al ser humano, parece haberse convertido en una herramienta que se aplica con rigor a los enemigos y con flexibilidad de calendario a los amigos.