Escándalo en el curling de Milano Cortina 2026: denuncia de trampa y un «video prohibido» que desató una guerra entre Suecia y Canadá
Lo que debía ser un duelo de caballeros entre dos potencias del hielo se ha transformado en el mayor conflicto diplomático-deportivo de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026. El enfrentamiento entre Canadá y Suecia en el torneo masculino de curling ha trascendido el marcador final (8-6 a favor de los norteamericanos) para instalarse en el terreno de las acusaciones de espionaje, grabaciones ilegales y «emboscadas» premeditadas.
El detonante es un video viral, grabado desde las gradas de Cortina d’Ampezzo, que ha puesto en jaque la histórica camaradería de este deporte y ha abierto un debate feroz sobre la ética y la tecnología en la línea de hog (la línea de falta).
El «Video Prohibido»: ¿Prueba legítima o espionaje?
La polémica estalló horas después del partido, cuando comenzó a circular en redes sociales una grabación que no pertenece a la transmisión oficial (OBS). En las imágenes, se observa al jugador canadiense Marc Kennedy realizando un lanzamiento donde, aparentemente, roza la piedra con un dedo extendido más allá de la línea permitida. La jugada ya se ha convertido en un «meme olímpico», pero para las delegaciones, el asunto es gravísimo.
El video muestra claramente un pasamanos azul en primer plano, lo que confirma que fue filmado desde la tribuna y no por las cámaras oficiales. Esto viola las estrictas normativas del Comité Olímpico Internacional (COI) sobre derechos de transmisión y grabación en las sedes.
Nolan Thiessen, director ejecutivo de Curling Canadá, no ocultó su malestar: «Me sorprendió que hubiera un video en vivo en la línea de hog fuera de las reglas del OBS. Solo los titulares de derechos pueden grabar».

La acusación canadiense: «Es un plan premeditado»
Lejos de centrarse en la supuesta infracción técnica, el equipo canadiense ha contraatacado denunciando una táctica sucia por parte de los suecos. Marc Kennedy, el protagonista involuntario del video, fue contundente al sugerir que Suecia tiene una estrategia para «cazar» a los rivales.
«Han desarrollado un plan aquí en los Juegos Olímpicos, que yo sepa, para atrapar a los equipos en el acto en la línea de hog», declaró Kennedy, visiblemente molesto. Según el canadiense, esto no es un hecho aislado: «Sé que no somos el único equipo al que le han hecho esto; también ha habido situaciones con Italia».
La teoría canadiense apunta a que miembros del entorno sueco o sus medios acreditados están posicionados estratégicamente para filmar infracciones que los árbitros no ven, rompiendo el código de honor del deporte.
La defensa sueca: «Absolutamente no fuimos nosotros»
La respuesta de los escandinavos, liderados por la leyenda Niklas Edin y Oskar Eriksson, no tardó en llegar. Edin negó categóricamente que el equipo técnico o los jugadores estuvieran involucrados en la grabación.
«Absolutamente no», afirmó Edin sobre la autoría del video. Por su parte, Eriksson señaló a la prensa de su país: «El equipo de medios sueco, la gente que cubría el partido, fue quien hizo eso. Al menos eso nos dijeron. No tengo idea, pero es la información que tenemos».
Sin embargo, la tensión en el hielo fue palpable. Durante el encuentro, Eriksson advirtió a Kennedy que le mostraría pruebas de sus infracciones al finalizar el juego, lo que alimenta la teoría de que los suecos estaban monitoreando específicamente la línea de lanzamiento.

Un problema de fondo: La «zona gris» del reglamento
Más allá del escándalo del video, el incidente destapa una olla a presión que lleva años cocinándose en el curling profesional. Niklas Edin reconoció que la discusión sobre el cumplimiento de la regla de la línea de hog lleva «siete u ocho años» sin resolverse adecuadamente mediante sensores o tecnología infalible.
Mientras el OBS (Olympic Broadcasting Services) se ha desmarcado oficialmente de la grabación, la guerra fría entre Suecia y Canadá amenaza con empañar la fase final del torneo. Lo que está en juego ya no es solo una medalla, sino la integridad y la confianza en uno de los deportes más tradicionales de los Juegos de Invierno.