Es una de las estadísticas más obstinadas del deporte mundial: América Latina nunca ha ganado una medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno. Desde la primera edición en Chamonix 1924, la región ha sido un espectador en el podio. Sin embargo, en Milano-Cortina 2026, la historia está a punto de cambiar. Y la paradoja es perfecta: la esperanza no viene de los Andes chilenos o argentinos, sino de las playas de Brasil.
A solo 48 horas de la Ceremonia de Apertura, la delegación brasileña llega con un estatus inédito. Ya no son los «exóticos» participantes, son candidatos reales al oro, la plata y el bronce. Gracias a una agresiva política de captación de talentos con doble nacionalidad y al desarrollo individual, el «Team Brasil» presenta tres cartas ganadoras que podrían romper el «maleficio tropical».
Lucas Pinheiro Braathen: la superestrella que cambió de bandera
Si hay un nombre que resuena en los Alpes italianos, es el de Lucas Pinheiro Braathen. Hasta hace poco, competía bajo la bandera de Noruega, potencia con la que ganó el Globo de Cristal en Slalom. Sin embargo, tras disputas con la federación nórdica y apelando a su herencia materna, Braathen decidió representar a Brasil, sacudiendo el circuito de la Copa del Mundo.
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¿Por qué es candidato? Braathen no es una promesa, es una realidad consolidada. Es uno de los mejores esquiadores técnicos del mundo. En el Slalom y el Eslalon Gigante, su estilo agresivo y carismático lo coloca automáticamente entre los favoritos para el podio.
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El factor mental: Compite con la alegría brasileña y la técnica escandinava. En Cortina, buscará lo que sería una de las historias más grandes del deporte olímpico moderno: el primer oro de invierno para Sudamérica.
Nicole Silveira: la constancia a 130 km/h
Mientras Braathen acapara los flashes, Nicole Silveira ha construido una candidatura de hierro en el Skeleton. La atleta, que comenzó como fisicoculturista y jugadora de rugby, ha tenido un ciclo olímpico brillante, estableciéndose en el Top 10 mundial y logrando podios en la Copa del Mundo.
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¿Por qué es candidata? El skeleton es un deporte de precisión y salida explosiva. Silveira ha demostrado conocer la pista de Cortina a la perfección en los eventos de prueba. Su regularidad es su mejor arma; mientras otras arriesgan y fallan, Nicole suele mantener líneas limpias que, en una competición de cuatro bajadas, valen oro (o al menos, bronce).
Pat Burgener: ritmo y altura en el Halfpipe
La tercera carta es quizás la más sorpresiva para el público general, pero no para los expertos. Pat Burgener, conocido snowboarder y músico que anteriormente representó a Suiza, ha abrazado sus raíces para sumarse a esta «selección de ensueño» brasileña.
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¿Por qué es candidato? El Snowboard Halfpipe es terreno de gigantes como los japoneses o estadounidenses, pero Burgener tiene la experiencia y el repertorio de trucos para colarse en la final. Su estilo fluido y su capacidad para ejecutar a gran altura lo convierten en un dark horse (candidato tapado) ideal. Si los favoritos fallan, Burgener estará ahí para capitalizar.
América Latina, en busca de una medalla olímpica de invierno: el peso de la historia
Hasta hoy, lo más cerca que estuvo la región de una medalla fue en Turín 2006 (con el estadounidense-mexicano Benji Sendra en saltos) o actuaciones aisladas en esquí alpino décadas atrás.
Brasil ha apostado por un modelo híbrido: herencia y profesionalismo. En Milano-Cortina 2026, cuando veas los uniformes verdeamarelos en la nieve, no esperes solo participación. Braathen, Silveira y Burgener van a competir para ganar.
El domingo, cuando comiencen las pruebas alpinas, América Latina podría dejar de ser la única región del planeta (junto con África) sin metal invernal. La samba está lista para sonar en los Dolomitas.
Agenda de los Brasileños (Hora CET)
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Nicole Silveira (Skeleton): 13 y 14 de febrero.
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Lucas Pinheiro Braathen (Slalom Gigante): 18 de febrero.
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Pat Burgener (Halfpipe): Clasificación el 11 de febrero, Final el 13 de febrero.
