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Nació en Francia y atajó para Les Bleus en un Mundial Sub 17, pero luego eligió defender la patria de sus padres: la historia de Lionel Mpasi, la muralla de RD Congo en el Mundial 2026

Lionel Mpasi, figura contra Inglaterra (FIFA).

La República Democrática del Congo (RDC) está escribiendo el capítulo más glorioso de su historia futbolística en la Copa del Mundo 2026, avanzando de ronda por primera vez en su historia y dándole batalla a Inglaterra en los 16avos de final. Gran parte de este milagro tiene un responsable silencioso bajo los tres palos: Lionel Mpasi-Nzau.

El experimentado guardameta, hoy en las filas de Le Havre AC de la Ligue 1 francesa, se ha convertido en el ángel guardián del combinado congoleño. Pero su camino hasta este momento consagratorio en Norteamérica esconde una historia de persistencia, lesiones severas, desempleo e, incluso, un pasado defendiendo los colores de la Selección de Francia.

Inicios en el PSG y el sueño «Bleu»

Nacido el 1 de agosto de 1994 en Meaux, Francia, Lionel Mpasi comenzó a moldear su carrera en el modesto US Torcy antes de dar el gran salto a las categorías formativas del París Saint-Germain en 2009. Su proyección era tal que, apenas dos años después de llegar al club parisino, se coronó campeón nacional Sub-17.

Sus destacadas actuaciones llamaron rápidamente la atención de la Federación Francesa de Fútbol. Mpasi se convirtió en un habitual de las selecciones juveniles galas, sumando apariciones en las categorías Sub-16 y Sub-18. El punto máximo de esta etapa llegó en 2011, cuando fue el arquero de Francia en el Mundial Sub-17 disputado en México. Allí atajó en cuatro de los cinco partidos del torneo, donde el equipo europeo cayó en cuartos de final ante la selección anfitriona.

Todo indicaba que su futuro estaba en la élite francesa. En 2012, buscando minutos en el fútbol profesional, se marchó al Toulouse FC. Sin embargo, su progresión se estancó. Pasó tres temporadas atajando en el equipo de reservas y, en 2015, el club decidió no renovar su contrato.

El pozo del desempleo, una fractura y la redención en Rodez

Con apenas 21 años, Mpasi chocó de frente contra la cara más cruel del fútbol: el desempleo. Estuvo un año entero sin club, entrenando por su cuenta y asimilando que el sueño de llegar a lo más alto se desvanecía.

Gracias a la intervención del entrenador de arqueros Teddy Richert, en 2016 logró conseguir una prueba y fichar por el Rodez AF, que por entonces militaba en el fútbol amateur (CFA). Pero el infortunio no lo soltó: durante su primera temporada sufrió una severa fractura de tibia.

Su resurrección fue lenta y paulatina. Acompañó el ascenso del Rodez desde el fútbol amateur hasta la Ligue 2 (segunda división). Tras años de ser suplente, a finales de 2020 se adueñó de la titularidad. Su impacto fue total: atajó más de 130 partidos, superó episodios repudiables de racismo por parte de la afición de su ex club (Toulouse) e, increíblemente, ¡anotó un gol agónico en octubre de 2024 ante el Lorient!

Su resiliencia tuvo recompensa. En julio de 2025, el Le Havre AC le abrió las puertas de la Ligue 1 francesa a sus 31 años.

El llamado de la sangre y la consagración internacional

Si bien Mpasi atajó para Francia en su adolescencia, la regla de elegibilidad de la FIFA le permitía representar a la República Democrática del Congo, la patria de sus padres. Fue el reconocido delantero Cédric Bakambu quien se puso en contacto con él para convencerlo de sumarse al proyecto de los «Leopardos».

El llamado del entonces técnico Héctor Cúper en 2021 oficializó su cambio de nacionalidad deportiva. Debutó en un amistoso en 2022, pero su gran destape llegó en la Copa Africana de Naciones 2023. Allí, Mpasi fue el héroe absoluto de los octavos de final ante Egipto: el partido se definió en una dramática tanda de penales y fue el propio arquero quien cobró y anotó el penal decisivo para clasificar a su selección.

Ese carácter de hierro forjado en la adversidad es el que lo tiene hoy, a finales de junio de 2026, defendiendo el arco congoleño en el máximo escenario del fútbol mundial. Lionel Mpasi-Nzau, el arquero que estuvo sin trabajo y se fracturó la pierna en el amateurismo, es ahora el arquitecto del sueño de toda una nación en la Copa del Mundo.

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