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Los últimos de los Mundiales: quién fue la peor selección de cada Copa del Mundo desde 1930 hasta 2022

Qatar, el único local que salió último (FIFA)

La historia de las Copas del Mundo de la FIFA suele escribirse con letras de oro para los campeones y los equipos revelación, pero la tabla de posiciones esconde otra cara en su extremo opuesto. Terminar en el último lugar de un Mundial es un estigma deportivo que ninguna selección quiere cargar. Para algunos, es la consecuencia lógica de la falta de experiencia internacional o el premio en sí mismo de haber clasificado; para otros, representa un rotundo y doloroso fracaso.

A partir de los inagotables archivos de Histoporte, unimos todas las épocas para repasar el destino de los seleccionados que ocuparon el fondo de la tabla en cada una de las ediciones del torneo, desde Uruguay 1930 hasta el histórico cierre de este ciclo en Qatar 2022.

1930: México

En la primera edición de los Mundiales, el último puesto fue ocupado por el seleccionado azteca. La prensa local no tuvo piedad, catalogó la actuación de «fracaso» y alegó una clara falta de preparación del equipo.

1934: Estados Unidos

Tras haber logrado un meritorio tercer puesto en 1930, los norteamericanos sufrieron la crueldad del formato y del sorteo. En un certamen que se jugó por eliminación directa desde octavos de final, les tocó debutar ante la anfitriona Italia, que había preparado todo el escenario para ser campeona.

1938: Indias Orientales Neerlandesas (actual Indonesia)

Hicieron historia al convertirse en el primer representante asiático en disputar una Copa del Mundo, pero la diferencia de jerarquía era abismal.

1950: Bolivia

Las estadísticas oficiales marcan a «La Verde» como la peor de Brasil 1950, aunque el contexto encierra cierta injusticia. Debido al retiro de varios equipos europeos de la competencia, su grupo quedó conformado únicamente por dos países. Les tocó jugarse todo ante Uruguay, el inminente autor del Maracanazo.

1954: Corea del Sur

El combinado surcoreano no la pasó nada bien en la cita de Suiza. La diferencia atlética y futbolística con las grandes potencias de la época fue demasiado grande.

1958: México

En el Mundial de Suecia, el «Tri» logró un hito al rescatar un empate ante Gales, pero sus otros dos encuentros demostraron que aún estaban lejos de poder pelearle de igual a igual a la élite europea.

1962: Suiza

Los helvéticos tienen el poco feliz honor de ser el primer seleccionado europeo en finalizar en la última posición absoluta de un Mundial. Cayeron en un grupo durísimo y no encontraron respuestas.

1966: Suiza

Ser el último del certamen por segundo Mundial consecutivo fue un golpe duro para los suizos. Lograron clasificar nuevamente, pero volvieron a demostrar severas carencias para ser competitivos.

1970: El Salvador

Para el conjunto centroamericano, la gloria máxima ya se había alcanzado con la simple clasificación al torneo. Una vez en México, la brecha de nivel con los demás equipos fue insalvable.

1974: Zaire (actual República Democrática del Congo)

El sueño mundialista de Zaire terminó en una pesadilla absoluta. No por las abultadas goleadas en el terreno de juego (que eran previsibles), sino por el terror político: el dictador Mobutu Sese Seko amenazó de muerte a los jugadores tras el segundo partido.

1978: México

Otra vez el conjunto azteca en el fondo de la tabla. Lejos de las expectativas con las que llegaron a Argentina, redondearon un Mundial para el olvido y se convirtieron en la primera víctima mundialista de un país africano.

1982: El Salvador

El arranque en el certamen de España no pudo ser peor para «La Selecta», encajando la mayor goleada en la historia de las Copas del Mundo. Pese al golpe anímico, el equipo mejoró su imagen y compitió dignamente en sus últimos dos juegos.

1986: Canadá

En el primer Mundial de su historia, los norteamericanos armaron un bloque rocoso que no pasó mayores vergüenzas, aunque su falta de peso ofensivo los condenó al último lugar.

1990: Emiratos Árabes Unidos

Llegaron a Italia con el rol de «Cenicienta» en un grupo plagado de potencias consolidadas. Para ellos, el premio fue la experiencia de participar, logrando marcar un par de tantos para la historia.

1994: Grecia

El segundo equipo europeo de la historia en quedar colista absoluto de un Mundial. Su expedición a Estados Unidos fue desastrosa, incapaces de anotar un solo gol.

1998: Estados Unidos

El equipo de las «Barras y las Estrellas» dio un claro paso atrás tras haber sido locales en la edición anterior. A las derrotas predecibles ante los europeos, se sumó una caída en el partido con mayor carga política del torneo.

2002: Arabia Saudita

A pesar de jugarse por primera vez en su propio continente, los saudíes protagonizaron un Mundial para el olvido, destrozados anímicamente desde el primer encuentro.

2006: Serbia y Montenegro

El equipo europeo llegó al Mundial de Alemania representando a una nación que, geopolíticamente, acababa de disolverse. Con el vestuario dividido y un clima interno tenso, el final estaba cantado.

2010: Corea del Norte

Respaldados por una buena generación de jugadores, los asiáticos volvieron a la gran cita. Sin embargo, su extrema falta de roce internacional les impidió sostener el ritmo físico y táctico en los momentos clave.

2014: Camerún

Para ser considerado habitualmente como uno de los seleccionados africanos más fuertes, la actuación de los «Leones Indomables» en territorio brasileño fue una dolorosa decepción plagada de problemas internos.

2018: Panamá

Para el país centroamericano, clasificar a su primer Mundial fue una fiesta nacional desbordante. Ya en competencia, quedó en evidencia que se encontraban un escalón por debajo del resto en su exigente grupo.

2022: Qatar

Por primera vez en más de noventa años de historia de los Mundiales, el país organizador ocupó la última plaza absoluta de la tabla. A pesar de los años de fogueo internacional y academias de alto rendimiento, el anfitrión no estuvo a la altura.

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