Icono del sitio Histoporte

Croacia y Bosnia, los países de la antigua Yugoslavia que jugarán el Mundial 2026: del sueño de un tercer podio consecutivo a la ilusión de pasar una ronda

El Mundial 2026 marcará un hito con su formato expandido de 48 equipos, pero en los Balcanes el foco estará puesto en las dos únicas naciones surgidas de la extinta Yugoslavia que lograron clasificar: Croacia y Bosnia y Herzegovina. Mientras el combinado ajedrezado buscará la proeza histórica de alcanzar su tercer podio mundialista consecutivo tras sus éxitos en Rusia y Qatar, los Dragones balcánicos apuntan a superar por primera vez en su historia la fase de grupos.

Ambas selecciones representan el talento inagotable de una región que respira fútbol, aunque llegan a la cita con realidades y presiones diametralmente opuestas. Pero, ambas naciones, tendrán el honor de defender el honor de una región que supo ser potencia de la mano de Yugoslavia. El heredero oficial de este antiguo seleccionado, Serbia, ha vuelto a fracasar y en esta edición ni siquiera dirá presente.

Croacia y la obsesión por la vigencia en la élite

Para entender el fenómeno de Croacia en la actualidad, hay que dejar de mirarlos como la «sorpresa» del torneo para aceptarlos como una auténtica potencia contemporánea. La gestión impecable del recambio generacional por parte del cuerpo técnico ha permitido que la estructura de acero se mantenga intacta a pesar del inevitable paso del tiempo. Será la última gran función de Luka Modric, quien intentará establecer un puente entre su generación dorada y la siguiente de futbolistas croatas.

En un Mundial que exigirá un despliegue físico brutal debido a las distancias entre las múltiples sedes y el nuevo formato que añade la fase de dieciseisavos de final, la resiliencia croata y su probada capacidad para llevar los partidos al límite táctico y psicológico serán sus principales armas para asaltar nuevamente Norteamérica. No son los máximos favoritos mediáticos ni lideran las apuestas de campeón, pero su historial reciente demuestra que nadie en su sano juicio querría cruzarse con ellos en un partido a todo o nada.

Este es su calendario en el Mundial 2026:

  1. 17 de junio: vs. Inglaterra
  2. 23 de junio: vs. Panamá
  3. 27 de junio: vs. Ghana

Bosnia y Herzegovina ante su gran oportunidad histórica

En la otra vereda se encuentra la selección de Bosnia y Herzegovina, que regresa a una Copa del Mundo doce años después de su loable pero efímera participación en Brasil 2014. El nuevo formato del certamen, que clasifica a los dos primeros de cada grupo y a los ocho mejores terceros, representa la oportunidad perfecta para que el combinado bosnio rompa su techo de cristal y avance a la siguiente ronda.

Ya no dependen exclusivamente de los destellos de su vieja guardia dorada, sino que han conformado un bloque solidario y áspero que supo hacerse fuerte en las siempre complejas y asfixiantes eliminatorias europeas. Haber eliminado en el repechaje a Italia, nada más y nada menos, le otorga un plus en esta nueva cita mundialista.

El verdadero desafío para los Dragones será manejar la ansiedad del debut y lograr capitalizar los errores de sus rivales directos durante la fase de grupos. Si logran sostener su solidez defensiva en los momentos críticos y explotar al máximo las transiciones rápidas que los llevaron a conseguir su ansiado boleto, tienen argumentos de sobra para convertirse en una de las revelaciones del campeonato.

Este es su calendario en el Mundial 2026:

  1. 12 de junio: vs. Canadá
  2. 18 de junio: vs. Suiza
  3. 24 de junio: vs. Qatar

El legado balcánico en el escenario más grande

La no clasificación de sus vecinos con gran jerarquía como Serbia en el camino clasificatorio deja todo el peso de la representación exyugoslava sobre los hombros de croatas y bosnios. Ambas federaciones expondrán ante los ojos del mundo las dos caras del éxito deportivo: la madurez de un proyecto consolidado que se niega a bajar de la cima y el hambre de gloria de un equipo emergente que busca escribir su página más importante.

En los estadios de Estados Unidos, México y Canadá, el siempre complejo y fascinante fútbol balcánico tendrá a sus dos embajadores listos para dar batalla desde el primer silbatazo.

Salir de la versión móvil